Diez claves para que tu evento sea perfecto (y II)

 

Continuando con la serie de consejos para un evento perfecto, van los cinco siguientes:

6) Backchannel.
Si hay un detalle que ha cambiado el comportamiento de los asistentes a un evento, es el backchannel. Se trata de algo tan sencillo como colocar una pantalla lateral que muestra en tiempo real los comentarios del evento en Twitter bajo la etiqueta creada. Hay varias herramientas que te ayudan a crear el backchannel y el evento ganará: interacción entre asistentes, ponentes, organizadores y seguidores tuiteros; visibilidad on line y posicionamiento SEO; debates y preguntas en directo; análisis de la satisfacción de manera instantánea…

7) Streaming.
Contar con un servicio de videocasting es fundamental si se desea tener un gran impacto. Hoy en día el coste del streaming es bastante asequible sobre todo si se relaciona con la relevancia y visibilidad que aporta. Además, la posibilidad de colgar el evento en plataformas como YouTube es otro punto a tener en cuenta.

8) Pausas.
Planificar descansos de diez minutos cada dos horas es lo normal. Es el tiempo necesario para un café, un cigarrito, una llamada, o estirar las piernas… Además, si hay varios ponentes se debe dejar un breve margen entre ellos, para que se acomoden, prueben sus presentaciones, etc.

9) Networking.
Si tras el preceptivo turno de ruegos y preguntas se organiza un coffee break, aperitivo, catering o similar (basta con unas cañas y refrescos) se conseguirá conectar a los asistentes y generar un networking activo. Si el ponente se queda, el éxito está asegurado. Es importante que se celebre en el mismo lugar para no perder asistentes.

10) Post evento.
Tan importante como organizar un evento es el análisis de sus resultados a posteriori. Se necesita articular procedimientos para el seguimiento y medición de la satisfacción de asistentes y ponentes. En los puntos anteriores hemos visto varias herramientas (etiqueta de Twitter y backchannel) que nos ayudan a conocer la opinión de los participantes, pero hay tres fundamentales: encuestas, votaciones y debates. Si el evento cuenta con un grupo en LinkedIn es muy interesante abrir un debate sobre las conclusiones del acto: los asistentes suelen participar activamente para alargar el networking y conseguir visibilidad. Las encuestas tienen el inconveniente del escaso índice de respuesta: generalmente encontramos opiniones extremas, ya que solo contestan los insatisfechos y los súper satisfechos. Las votaciones suelen ser más dinámicas: en Iniciador Burgos seleccionamos varias frases del ponente y lanzamos la elección de la mejor. Hay más alternativas tan válidas como las anteriores, pero algo hay que hacer, porque si se puede medir, se puede mejorar.

No he entrado a valorar la convocatoria y su difusión, y seguro que además me he dejado algún punto clave que estaré encantado de añadir. ¿Qué echas en falta cuando asistes a eventos?

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Ocho consejos para un networking eficaz (y II)

En la entrada anterior ofrecí los cuatro primeros consejos para un networking eficaz. Aquí van los cuatro siguientes…¡más uno de regalo!

5) Calidad siempre es mejor que cantidad.
Cuida tus contactos antes y después del networking. Cuando solicites un contacto en LinkedIn acompáñalo de un mensaje personalizado: dirígete a esa persona por su nombre y si no es alguien cercano, menciona porqué quieres agregarle a tu red (compartimos grupo, estudiamos juntos, ayer coincidimos en el evento X, o me parece interesante tu actividad). El valor no está en el número sino en el feedback que aportan esos contactos. Utiliza estrategias similares en Twitter: sé generoso y haz follows de vuelta a los seguidores que aporten a tu Timeline; comparte opiniones e información útil; agradece los RT y usa los mensajes directos para conversaciones o discusiones privadas.

6) No aislarse en la estrategia online.
Si el evento es offline obviamente es para desvirtualizarse, hablar y establecer contactos. No te aisles con tu smartphone o tablet dedicándote únicamente a twittear o escribir en tu blog todo lo que oyes y ves. Ese no es el objetivo. Yo suelo usar dos prácticas herramientas online para ahorrar tiempo y centrarme en el offline: 1) la app de Moleskine para iOs me permite anotar en mi iPhone ideas, datos curiosos o nombres de gente que me interesa contactar; 2) en Twitter publico frases con la etiqueta del evento para poder revisarlas en otro momento.

7) Llevar el kit del networker
No olvides tus tarjetas de visita. Son útiles y baratas. Éstas deben mostrar datos actuales (dirección, teléfonos…) y es imprescindible que además contengan tu nombre y apellidos, puesto de trabajo y distintas formas de contacto (fijo, móvil y correo electrónico). Algunas personas añaden sus cuentas en Twitter (si son de uso profesional), Skype o incluso un código QR para pasar los datos al smartphone mediante una foto. Si tienes material publicitario de pequeño tamaño (usb, imán, post-it, bolígrafo…) también puedes llevarlo como detalle. Si es original y/o práctico, ganarás visibilidad y los asistentes recordarán fácilmente a tu empresa.

8) Mantener el contacto post-evento.
Durante el networking intercambiarás tarjetas de visita. Si en la conversación se acuerda mandar una información por correo electrónico, ni lo olvides ni te demores. Envía esos datos y haz un seguimiento de ello: ese contacto será de confianza si consigues interactuar fuera del networking. Completa tu estrategia con una llamada telefónica o una visita. Participa en las iniciativas post-evento: debates en redes, informes de conclusiones, votación de la mejor frase o mejor presentación, etc.

Consejo final de propina: los objetivos nunca se consiguen totalmente durante el propio evento, se logran en acciones posteriores. El networking no es el fin, es un medio más.

¿Y tú como consigues que tus eventos de networking sean un éxito? Comparte tus consejos en los comentarios y los recogeré en un nuevo post.

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Año nuevo, propósitos viejos

Cada fin de año se repite la misma historia: luce algo rojo en tu ropa, brinda con champagne (este año con chacolí de Burgos), toma las doce uvas, pide un deseo (¿solo uno?) y demás rituales tan divertidos para buscar la buena suerte y el éxito como ridículos y carentes de base científica. Llevo toda mi vida adulta haciéndolo y la mala suerte me persigue (o no).

Claro que lo peor es pararse a pensar en los repetitivos propósitos del año que empieza: mejorar mi inglés, hacer más deporte para que esa ligera curva no pase de objeto gracioso de chistes fáciles a preocupante signo de desidia, finalizar esos proyectos empresariales que están estancados, ahorrar para darnos algún capricho y amortizar deudas…y así puedo enumerar tantos como ilusiones tengamos. La mayoría de ellos son comunes a los sueños de millones de personas en todo el mundo. No somos tan distintos (o sí).

Al final de lo que se trata es de ser feliz y hacer feliz a quienes te rodean e importan. En plan autoayuda, os regalo mis consejos para ser feliz en 2012:

– Desaprende. Hacemos muchas cosas por costumbre. Revisa tus hábitos y cambia los más rutinarios. Seguro que tienes mucha creatividad en tu cabeza, simplemente piensa en ello unos minutos y cambiará tu enfoque.

– Invierte en experiencias para recordar y compartir, no en objetos para poseer y guardar.

– Apaga la tele. Escucha música y piensa en voz alta. Lee, viaja, sueña, descubre.

– Practica la solidaridad. Siempre hay alguien cercano a quien ayudar. Si no lo encuentras estás buscando mal, sal de tu burbuja.

– El mejor dinero es el que no necesitas. Gasta. Invierte. Disfruta. Vive.

– Compra con criterio. Lo barato simplemente es barato, no es malo ni bueno, mejor ni peor…hasta que lo comparas con algo similar. Lo local suele ser más sostenible y económico. Ya no es cool comprar todo fuera y en grandes superficies. Descubre el encanto de las pequeñas tiendas de barrio, los mercados, la artesanía y el comercio justo.

Conéctate sin aislarte. Navega para empaparte de información o diversión, pero comunícate e interactúa.

Usa la bici o anda. Deja el coche en el garaje al menos un par de días a la semana y muévete dando pedales o a pie. Hay muchas razones: la gasolina es cara, dar pedales o pasear es gratis; conducir es estresante, andar o pedalear relaja; el cláxon hace ruido, el timbre de la bici hace gracia; el coche contamina, andar (en bici o a pie) no; ir sentado en el coche es sedentario, pedalear y caminar es saludable; aparcar el coche es complicado y caro, aparcar la bici es fácil y barato…

– Equivocarse es parte del juego. Nadie es perfecto. Pero para ser bueno hay que buscar la perfección. Lo normal es cometer errores, la diferencia está en sacar conclusiones positivas de esos fracasos y no machacarse por ello.

– Dedica más tiempo a tu gente (por este orden): familia, amigos íntimos (recuerda que se cuentan con los dedos de una mano, no son los 300 que tienes en Facebook), y colaboradores cercanos (del trabajo, deporte, asociación, club, etc.)

– Date algún capricho. No tiene que ser algo caro y exclusivo. En ocasiones, una buena película en el cine, un paseo por la playa, una copa de vino, ver la puesta de sol o un baño de espuma son pequeños placeres que nuestro frenético ritmo de vida nos impide hacer a diario. La clave es dedicarte unos minutos a ti mismo y a tus aficiones.

– Practica a diario una de estas dos costumbres typical spanish (o ambas si puedes ¡qué suerte!): la siesta o el aperitivo. En medio de tanta crisis, alguna ventaja tiene ser español, ¿no?

Espero que no me suceda eso de “consejos vendo y para mi no tengo”.

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