GinTonic, burbuja a estallar en 2012

Explotaron las puntocom. Y el ladrillo. Dicen que este año le toca a la moda del GinTonic, las empresas 2.0 y al community manager. ¿O igual no?

Yo soy bebedor de GinTonic.

Empecé un poco antes de ponerse de moda, pues era un habitual del whisky cola y debo confesar que mientras muchos de mis amigos desertaron y cambiaron a la bebida de los piratas (ron) yo seguí fiel a la perdiz: The Famous Grouse. También recuerdo como hace solo tres años apenas podías elegir entre nacionales (Larios y MG) o de importación (Beefeter, Bombay o Tanqueray). Los más sibaritas tomaban la aromática Bombay azul (Saphire). Pero de repente, surgieron marcas y más marcas. Secas, aromatizadas, azucaradas…

En 2006 abandoné la noche y cambié mi alcoholismo de fin de semana por los digestivos gintonics de sobremesa acompañados de un buen puro habano y una animosa conversación entre amigos. Luego, la ley y otras cosas, hicieron que prácticamente dejara los habanos. Pero sigo con los gintonics.

Y la moda me ha desconcertado: por una parte, la proliferación de ginebras premium animará el mercado mientras sea capaz de absorber tanta oferta; y por otra, hace replantearme si pago un precio alto solamente por el aumento de la demanda o por un producto exquisito tanto en botella como, una vez preparado con tanto arte, en copa. De momento, como ni soy inversor en bares, ni poseo destilerías, ni alambiques me dedicaré a disfrutar.

Un consejo: por si acaso, vayan pasándose al VodkaTonic…dicen que es la próxima moda.

PD: Ahora mismo estoy disfrutando un London Gin con Fever Tree, lima y manzana roja… y pienso tomarlo con calma, como se merece. No voy a terminarlo antes por si explota, porque esta burbuja especulativa a mi no me pilla.

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